¿De qué se trata?
Se trata de una exploración conjunta de las funciones cognitivas de consultante (orientación, atención, memoria, funciones ejecutivas, etc.), habitualmente con mayor énfasis en un elemento más particular a investigar.
¿Por qué se pide?
En el ámbito clínico, constituye una herramienta de apoyo al diagnóstico de diversas enfermedades neurológicas, secuelas de traumatismos, condiciones psiquiátricas, efectos del consumo de drogas, etc.
¿Cómo se hace?
Habitualmente, se realiza una entrevista para conocer los síntomas que observa la persona que solicita la evaluación, y se desarrolla un grupo de actividades preparadas para objetivar el estado de las funciones de interés.
Así también, suelen solicitarse reportes de personas cercanas, para contar con un contexto más preciso.
