En términos generales, se trata de un tratamiento cuyo propósito es explorar los problemas que motivan la consulta, identificar los factores que los mantienen en el presente, y restaurar la capacidad del consultante para lidiar de modo más creativo con los problemas, tal como éstos lo están afectando [segur leyendo].
Pueden incorporar transitoriamente a otras personas relevantes de la vida personal del consultante, y se mantiene apertura a trabajar en colaboración con otros profesionales.
Las atenciones se organizan en un momento estable de la semana que sea mutuamente conveniente, y se enmarcan tanto en la Ley de Derechos y Deberes de los pacientes, como en el Código de Ética del colegio de psicólogos de Chile.
Se ofrecen recursos de expresión verbal, pero también plástica, gestual y corporal en general.
